Ya son conocidos los beneficios del ejercicio para la salud, pero estudios recientes demostraron que aquellos obesos que hacían ejercicio pero no bajaban de peso seguian teniendo igual peligro de tension arterial elevada. Si está tratando de llevar su presión sanguínea a niveles saludables, un estudio realizado en Estados Unidos sugiere que su peso es más importante que el bienestar físico general.
Como se esperaba, la investigación sobre 35.000 personas efectuada por el Centro Médico de la University of Texas reveló que quienes padecen sobrepeso u obesidad eran más propensos a tener una presión sistólica elevada, esto es el nivel más alto de lectura.
Pero entre quienes tenían un índice de masa corporal (IMC) alto, el estado físico tenía un impacto pequeño sobre su presión arterial. El IMC es una medición del peso en relación con la altura. Los investigadores indicaron que estos resultados sugieren que las personas que están tratando de disminuir su riesgo de hipertensión deberían focalizarse en bajar de peso y que el incremento del bienestar físico debería ser una segunda meta. Continuar leyendo