El consumo de jugo de remolacha aumenta los niveles de energía y podría ayudar a realizar sesiones de ejercicio un 16 por ciento más prolongadas, según un estudio de la Universidad de Exeter -en Reino Unido- que se publica en la revista Journal of Applied Physiology.
El estudio muestra por primera vez cómo el nitrato que contiene el zumo de remolacha conduce a una disminución en la captación del oxígeno, hasta un punto que no consiguen otros métodos, y consigue que el ejercicio sea menos agotador.