Cuando la gente ingiere más calorías de las que quema, su cuerpo acumula las calorías sobrantes en forma de grasa. Un poco de grasa corporal de más no supone un riesgo para la salud en la mayoría de personas. Pero, cuando una persona se habitúa a ingerir más calorías de las que quema, la grasa se le va acumulando en el cuerpo hasta generar un nivel de obesidad.
La obesidad es nociva tanto para el cuerpo como para la mente. No solo hace que una persona esté cansada y se sienta incómoda con su cuerpo, sino que el hecho de tener que soportar y cargar el peso de más somete al cuerpo a demasiado esfuerzo, sobre todo a los huesos y articulaciones de las piernas. Y, cuando se hacen mayores, los niños con sobrepeso tienen más probabilidades de desarrollar diabetes y problemas cardiacos.